El empoderamiento de la mujer


marzo 31, 2020
Autor: Beatriz Camacho Ruiz,
Consejera Nacional COPARMEX

Hoy en día, la sociedad se siente frustrada, porque en lugar de encontrar en el gobierno un aliado para combatir la violencia de género y tomar cartas en el asunto, se ha preferido politizar las demandas. Esto deja desconsuelo y desesperanza en las mujeres, porque ante hechos que quedaron al descubierto, y por ende listos para atacarlos, se decidió no afrontarlos, aunque con solo un acto legislativo cambiaría la historia de una cultura de la que por décadas todos hemos participado sin alzar la voz, hasta llevarnos a la muerte.

La velocidad con que esto ocurrió puso en jaque a los gobiernos y la situación los rebasó; lamentablemente, no han actuado para legislar de manera pronta a través de un mandato presidencial y gubernamental donde no se dejen lagunas ni cabos sueltos ante una conducta delictiva, tipificada, pero que dados los vacíos legales no logra llevar a la cárcel a los delincuentes desde las primeras denuncias o desde los primeros actos que den indicio de que un delito está próximo a cometerse.

Estamos en presencia de un problema cultural que la sociedad adoptó como normal: hombres y mujeres viviendo una desigualdad nociva y opresora, pero anclada en la costumbre y la tradición, donde el machismo era aplaudido y la sumisión era símbolo de orgullo, aun por encima de la dignidad de la mujer y, en consecuencia, de la familia entera. El empoderamiento femenino sin duda pone en jaque al hombre, que poco a poco pierde el control de la mujer; por su parte, ella abandona el prototipo de sumisión y no solo empieza a exigir respeto, libertad para pensar, decidir y manifestarse, sino que se prepara y obtiene capacidades con las que puede participar en todos los ámbitos: el económico, el político, el laboral-empresarial, en la investigación, las ciencias, la cultura, el arte, etcétera.

En la actualidad, muchos hombres no están preparados para ver como igual a una mujer, y por ello se lanzan sin piedad contra ellas, desde la violencia más sutil hasta llegar al feminicidio, pasando por la violencia verbal, emocional y física. Estamos en medio de una realidad social donde ya no puede taparse el sol con un dedo, y mucho menos tomar las cosas a la ligera; se abrió la “caja de Pandora”, y ahora urge tomar acciones y participar todos en ellas. Desde las familias, las escuelas, escuelas para padres, iglesias, gobiernos, universidades, empresas, la sociedad civil y en todos los niveles socioeconómicos, es un tema de alerta, que necesita respuesta inmediata. Ante el sombrío panorama que ha quedado al descubierto, sabemos que se requiere un cambio de cultura y que este llevará tiempo, mucho tiempo.

Solo nos resta manifestarnos para que, como acción inmediata, posible, objetiva y próxima, PAREN LOS FEMINICIDIOS; para que el gobierno tome cartas en el asunto en cuanto a legislar de manera urgente y establecer las medidas internas necesarias, políticas y protocolos que protejan a la mujer desde la primera denuncia directa o de un tercero que alerte sobre conductas agresivas de un hombre hacia una mujer. Es indispensable que las autoridades no reduzcan este tipo de hechos a un “problema marital”, sino que los vea como tentativa de feminicidio, desde las primeras acciones violentas.

Abrir chat
¿Necesitas ayuda?
Hola,
¿En qué podemos ayudarte?